La vida no es un vídeo de Youtube. La vida no va a pararse cuando le das al botón de "pause" ni va a reiniciarse si pulsas f5. La vida es el autobús que se te escapa mientras corres hacia él, dejándote en tierra si no te apresuras, con el ceño fruncido y la frustración acongojándote el alma.
Es por eso que el tiempo es el hilo conductor de todos y cada uno de nosotros, porque no distingue, porque no entiende de plegarias ni deseos, simplemente es tal cual se nos presenta, sin disfraces ni promesas. He aquí la razón de vivir. La razón por la cual el dicho "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy" cobra significado.
Por eso he aprendido que nada dura para siempre, y las oportunidades menos que cualquier cosa. Por eso, en vez de andar, vuelo (o al menos lo intento). Por eso en vez de contemplar, actúo y prefiero llorar a no sentir nada en absoluto. Me levanto todos los días y me aseguro: "Hoy es tu día. Hoy estarás más cerca que ayer de conseguir tus objetivos. Este es el camino correcto: el del esfuerzo y el del sentir".
Y eso me ha llevado a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida: a oler una flor que se cruza en mi camino, a besar a esa persona que hace que mi alma se encienda un poco, a pedir perdón, a acariciar al perro de mi vecina, a decir "te quiero", a bailar aunque me dé vergüenza, a pasar frío solo para ver las estrellas, a comer esa comida que nunca antes había probado. Eso es la vida. Aprender. Experimentar. Hacer caso al corazón, pues no hay persona ni realidad más sabia que él. Al final, te arrepientes más de no haber hecho caso a tu interior que de no haber escuchado a la razón, pues esta última no te hace temblar de emoción como lo haría el primero.
Y todo esto lo digo para dar un único consejo a quien decida leerme: Exacto. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. No te arrepientas de seguir a tu alma. Si hay algo que está escondido en ese cajón secreto de tu corazón, quítale el polvo y llévalo a cabo. Quién sabe, quizás no tengas más oportunidades en el futuro, quizá tu tiempo de reacción tiene un límite. La eternidad no existe más que para el tiempo, una realidad muy lejana a nuestro entendimiento, créeme. Así que hazlo. Sin pensar. Nunca será mejor momento que ahora. Si ese pensamiento ha cruzado tu mente, seguramente sea porque es algo que tu intuición te grita que necesitas. Ese deseo oculto, ese "te quiero" que casi se escapa de entre tus labios, esa actividad que siempre has querido hacer, eso que tu "yo" más profundo te reclama y te esfuerzas por encadenarlo y no dejarlo salir. No lo hagas. Libéralo. Déjate ser tú mismo. Mientras sea lo que sientes profundamente, estará bien. Y será entonces cuando te encuentres a ti mismo, cuando puedas respirar de alivio y decir:
"Ahora todo tiene sentido".
No hay comentarios:
Publicar un comentario